Investigación liderada por la directora del Laboratorio de Sostenibilidad Empresarial, fue nominada por Colombia al Frontiers Planet Prize

La investigación que se realizó en coautoría con investigadores de la Universidad del Quindío hace importantes aportes ante los desafíos ambientales.  

El trabajo académico titulado “Bioaccounting measurement of environmental assets: beyond environmental accounting” recibió una nominación por Colombia a la cuarta edición del Frontiers Planet Prize considerado como uno de los reconocimientos internacionales más importantes en materia de sostenibilidad. La investigación fue desarrollada por María Angélica Farfán, de la Pontificia Universidad Javeriana y por Olga Ceballos y Eutimio Mejía de la Universidad del Quindío. 

Encuentra la investigación completa en el siguiente enlace https://www.emerald.com/medar/article-abstract/32/6/2001/1213783/Bioaccounting-measurement-of-environmental-assets?redirectedFrom=fulltext

El proceso de nominación inicia en las universidades, que actúan como Organismos Nacionales de Nominación. Estas organizaciones evalúan los trabajos postulados por los investigadores y seleccionan 3 propuestas al organismo nacional de representación. La Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, es la encargada de seleccionar las iniciativas que representarán a Colombia ante el jurado internacional. 

100 expertos en ciencia del sistema terrestre, sostenibilidad y salud planetaria, presidido por el científico Johan Rockström (reconocido por su trabajo sobre los límites planetarios) conformaron el jurado seleccionador. Ellos fueron los encargados de elegir la mejor investigación por país, para avanzar a la segunda ronda de este premio internacional. 

¿Sobre qué trata la Investigación?


La investigación presentada, aborda el concepto de los 9 límites planetarios desde la perspectiva de la sostenibilidad fuerte. Plantea una medición detallada y no monetaria de los recursos naturales esenciales, que están directamente relacionados con los sistemas que determinan los límites globales del planeta. 

El enfoque de esta investigación está dirigido a la biocontabilidad, buscando medir el impacto de las organizaciones sobre los componentes de la Tierra y evaluar sí las acciones  están agotando o preservando los activos ambientales.  La propuesta plantea registrar las existencias de activos ambientales al inicio y al final de un periodo determinado, con el fin de evidenciar los cambios en los recursos a lo largo del tiempo.

El objetivo de los investigadores es avanzar hacia un sistema de contabilidad que supere el enfoque financiero y adopta una visión biocéntrica, que se centre en la protección y conservación de la naturaleza. Proponen desarrollar sistemas específicos de biocontabilidad para recursos como el agua, la atmósfera, la fauna, la flora y el suelo, que permitan establecer criterios claros de medición, evaluación y divulgación de información ambiental.

Para destacar en esta participación 


La investigadora María Angélica Farfán, que también es directora del Laboratorio de Sostenibilidad Empresarial de la Universidad Javeriana, recibió una carta por parte de Johan Rockström presidente del Jurado de los 100 y director del Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático. 

En dicho documento se destaca la calidad del trabajo desarrollado y el compromiso por la comprensión de los límites del planeta:

"Haber sido presentada por el Cuerpo Nacional Representativo ante el Jurado de los 100 representa un logro sólido que debe ser reconocido entre sus pares y dentro de su comunidad científica", señaló Rockström.

Ciencia colombiana para la sostenibilidad global


A pesar de que la investigación no fue elegida para competir por el galardón internacional, esta nominación pone a la biocontabilidad como una disciplina pionera y necesaria de estudio. Su propuesta de utilizar Unidades de Valor Ambiental (EVUs) para estandarizar la pluralidad de unidades de medición  del agua, aire, flora, fauna, suelo y subsuelo, ofrece un marco concreto para que las organizaciones asuman una responsabilidad ética y técnica frente a la crisis climática y ecológica.